22 de octubre de 2013

sobre el placer de leer

Del artículo de El País 

“Cuando se lee no se aprende algo, se convierte uno en algo”
 Goethe.

“El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir
Daniel Pennac.

“El arte de leer es, en gran parte, el arte de volver a encontrar la vida en los libros y, gracias a ellos, de comprenderla mejor”
André Maurois.

Hay un llamado urgente: “El fomento y la promoción de la lectura debe despojarse de su carga utilitaria. Leer es un placer y eso es lo que se tiene que transmitir”, reclama William Ospina, encargado hoy de la ponencia general Libro, lectura y educación. Para el escritor colombiano es fundamental corregir esa filosofía de obligatoriedad y “provecho” que suele ahuyentar lectores.

Otra vía de acercar la lectura es con la escritura. La relación entre leer y elegir es decisiva, asegura Ángel Gabilondo, exministro de Educación: “Aprender a leer es a su vez activar la capacidad de decidir. Frente a la pasiva recepción acrítica, se requiere la hospitalidad de la lectura. En ocasiones es más interesante promover esta capacidad que leer una cantidad ingente de textos. Es más decisivo leer despacio, desafiarse con encrucijadas en espacio de deliberación, que tratar de zanjar de una vez por todas nuestras incertidumbres. Uno de los modos se propicia con la escritura”.

“¿Qué es primero? ¿El pensamiento o la palabra? Yo creo que la palabra. ¿Y por qué la palabra? Porque es más lenta que el pensamiento; al ser el pensamiento más veloz, por potente que sea necesita pasar por el cuello que lo ordena y lo hace eufónico. Yo diría que irreversible. Ya está dicho. Ya queda fijado. Luego yo diría que la lectura. ¿Por qué la lectura? Porque la lectura es un acto constante y cotidiano, que debería empezar a primera hora, a ser posible muy temprano con la lectura de los periódicos del día. El hábito de leer en cualquier soporte y debido a cualquier actividad profesional, escolar o académica implica a continuación leer y leer y leer; a veces, en una sinfonía extraordinaria que es leer y escribir. ¿Y qué significa el libro? El libro es la apoteosis final. El libro, que es un acto de amor, es muy dúctil”.